Los síntomas de la intolerancia a la lactosa son desagradables tanto para la persona que la sufre como para los que le rodean: diarrea, náuseas, heces con olor fétido, dolor abdominal, gases, etc.

De acuerdo a la Asociación de Intolerantes a la Lactosa de España, el 15? los españoles tienen esta condición. Para prevenir estas dolencias, pueden consumir las pastillas de lactasa como complemento alimenticio para una dieta más flexible, saludable y nutritiva, en busca de una mejor calidad de vida.

¿Qué son las pastillas de lactasa y quien las debe tomar?

La lactasa es un tipo de β-galactosidasa, la enzima producida en el intestino delgado, que se sintetiza durante la infancia de los mamíferos. Convierte la lactosa, azúcar doble, en sus dos componentes, glucosa y galactosa.

Su escasez o nula producción en el intestino causa la intolerancia a la lactosa. Según un estudio de la Revista Española de Enfermedades Digestivas de los doctores Rodríguez y Pérez del Hospital Xeral-Cíes de Vigo, el 80? la población mundial sufre esta condición en mayor y menor grado y algunos de ellos también padecen el síndrome de intestino irritable.

Las pastillas de lactasa tienen la enzima que necesita el organismo para descomponer los dos azúcares simples de los lácteos. Por lo que no se trata de un fármaco, sino de un complemento alimenticio para ayudar a los usuarios a ingerir este tipo de alimentos sin los efectos desagradables de la intolerancia.

Al tomar pastillas de lactasa, se puede seguir una dieta diaria menos restrictiva y comer productos que no están 100% libres de este azúcar, o aquellos lácteos deliciosos que no tienen sustitución, o bien una versión apta para los intolerantes.

De acuerdo al referido informe médico, estos comensales pueden consumir menos de 240 cc de leche al día con yogurt y quesos curados, así como también leches bajas en lactosa o leche de soja. Otros alimentos que contienen poca presencia de esta enzima son brécol, lechuga, acelgas, salmón y sardinas en conserva.

¿Cuándo tomar las pastillas de lactasa?

Estas cápsulas deben ingerirse con el primer bocado o antes de la bebida láctea. Si se continúa su consumo después de 45 minutos, se puede tomar otra. No obstante, por tratarse de salud, es más recomendable consultar con el médico o nutricionista sobre las dosis indicadas en relación a la condición física y hereditaria de la persona.

Otras medidas que deben cumplir los intolerantes a la lactosa son: evitar beber grandes porciones de leche y sus productos, comer helado con poca dosis de lactosa y consumir leche de soya.

La principal ventaja de ingerir las píldoras de lactasa es aumentar los niveles de vitamina D, proteínas, riboflavina y calcio, que suelen ser menores en las dietas de las personas que no consumen leche.

Vale destacar que no todos los casos y grados de intolerancia son iguales, por lo que su dosis va a depender de la gravedad de la alergia y de la cantidad de leche que la persona va a consumir.

Por ejemplo, si come grandes porciones de helado o de queso y la pastilla no es suficiente para sintetizar la lactasa requerida para todo esta cantidad, aparecerán las reacciones adversas.

En el mercado español, se produce leche sin lactosa desde 2006. A partir de ese momento se han lanzado otros productos que en su fórmula sustituyen este enzima, como por ejemplo flanes o natillas, batido, yogur e, incluso, queso, que tienen el mismo sabor agradable del lácteo sin el peligro de sufrir la alergia.

Recomendaciones antes de tomar pastillas de lactasa

Todas las personas tienen niveles bajos de lactasa, no obstante, sólo los usuarios que presentan dolencias al consumir productos lácteos, son los que son intolerantes. Las características de esta sintomatología son diarrea, vómito, flatulencias, inflamación estomacal y gases, después de media hora de comer lácteos.

Otros síntomas que pueden presentarse incluyen migrañas por la mala digestión, pérdida de concentración, incontinencias, eczema, úlceras bucales, dolores de articulaciones y fatiga, aunque estos pueden estar asociados a intestino irritable o a otras alergias como al gluten, por ejemplo.

Los fabricantes de este complemento alimenticio recomiendan prudencia y moderación a la hora de consumirlo, así como también pasar un período de prueba con el fin de encontrar la dosis adecuada. Es importante saber que las pastillas no deben tomarse diariamente, sino en momentos puntuales, como por ejemplo si se va a comer en la calle o en una salida ocasional.

En el caso de las mujeres que alimentan a sus hijos a través de la lactancia materna, deben consultar con los pediatras si su neonato es intolerante a la lactosa debido a condiciones genéticas. Si es así, deben evitar consumir productos lácteos para prevenir patologías y desórdenes alimenticios en sus bebés.

Con el fin de proteger la salud de los comensales, el reglamento EU 1169/2011 exige a las empresas identificar en sus etiquetas si contienen porciones o trazas de alergenos como lactasa, que pueden afectarlos negativamente.

Seguridad alimentaria e higiene

Los intolerantes a la lactosa deben verificar en las etiquetas de las cápsulas de lactasa que estos no tengan conservadores ni aditivos, así como tampoco alérgenos ni parabenos. La mayoría de estos complementos están fabricados con enzimas naturales, sin complementos químicos.

Si hay duda acerca de la calidad de un producto, también se puede comprobar si cumplen con las normas de calidad de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y de los protocolos sanitarios e higiénicos de la UE.

Como conclusión, se puede afirmar que los consumidores intolerantes a la lactosa pueden comer lácteos de forma muy esporádica al ingerir previamente las pastillas de lactasa, siempre y cuando se respete la dosis adecuada sin poner en peligro su salud, con la precaución de adquirir complementos alimenticios, identificados con las respectivas normas sanitarias.

También, se debe seguir una dieta equilibrada, ingerir agua y practicar una actividad deportiva en busca de una vida más saludable.

En caso de observar una reacción adversa, suspender inmediatamente su consumo y ver al médico de cabecera. En caso de dudas acerca de la dosis, también preguntar al especialista o nutricionista.

Más Información

error: Alert: Content is protected !!